lunes, 21 de julio de 2014

2014/12: El Amanecer del Planeta de los Simios



No sería justo comparar El Origen con El Amanecer porque conceptualmente son dos películas muy distintas. Sin embargo, permitirme hacer una distinción más allá del argumento de cada película. Donde El Origen era una película original, atrevida, relativamente pequeña pero muy emocionante, su secuela gana en espectacularidad (obviamente) y emoción, todo para tirarlo por la borda en su segunda mitad.

La primera hora de la película avecina un conflicto entre humanos y simios que realmente nadie quiere, pero es inevitable, con dos bandos inclasificables en ningún extremo. Le tocaría al espectador decidir a cuál apoyar, si es que puede decidirse. Esto provocaría una tensión constante y situaciones que pondrían a los personajes al límite moral y físicamente. Una escalada de tensión que se diluye a la mitad de la peli, con el establecimiento claro de dos villanos simios y humanos. Un giro que en su mayor parte está bien dirigido y se siente natural, pero que da al traste toda posibilidad de ese conflicto gris que tan interesante que podría haber sido. Al final, todo se reduce a un artificio de dimensiones colosales, pero un artificio al fin y al cabo, de los de apagar el cerebro y ver explosiones. Es algo que molesta especialmente en una película tan globalmente aclamada como esta, y con tanto potencia. Así que al final, nos quedamos con un blockbuster genérico, con malos y buenos distinguibles para un niño de seis años.

Una gran oportunidad perdida que, eso sí, es un espectáculo de órdago. Los simios alcanzan un nuevo tope de magnificencia con un realismo que asusta. Todo parece que Andy Serkis seguirá ninguneado por la Academia, pero no creo que le importe: tiene todo el apoyo de crítica y público y un talento interpretativo que lo colocan como una de las revelaciones del nuevo Hollywood. Un lastre, eso sí, es verlo doblado, evitarlo si podéis.

Los simios son sin duda el punto más fuerte de la película, el día que consigan ser los protagonistas absolutos vamos a estar ante una función colosal. Mientras tanto, comparten plano con unos humanos que, sorprendentemente, están a la altura de las circunstancias. Bueno, todos menos Dreyfus, Dios Santo, qué desastre su personaje. No sé que me duele más, si ver a un personaje con tanto potencial desaprovechado así, o que ese personaje sea el gran Gary Oldman.

En resumen, una decepción considerable este Amanecer, más por lo que no hace que por lo que hace mal, porque mal, lo que se dice mal, no hay demasiado. Nada que no pueda mejorarse en la próxima entrega, que esperaré como agua de mayo, eso sí. Porque, a pesar de todo, casi cincuenta años después El Planeta de los Simios es una de las franquicias más interesantes y con más futuro actualmente.







Por otra parte, vemos a un chimpancé sádico montado en caballo con dos metralletas en cada mano saltando por encima de un tanque en llamas. Sí, olvidad lo que he dicho, compráis el bol de palomitas más grande que haya y disfrutad. Solo no penséis mucho a la salida, ¿vale?

lunes, 7 de julio de 2014

2014/11: X-Men Days of Future Past


He de decir que Days of Future Past no me ha entusiasmado como lo hizo First Class. Su principal problema es que, al ser una película tan enorme, con tantos personajes, subtramas y subtemas, es difícil anclarse a alguno en particular. Yo soy de los que hubiera preferido una secuela directa de FC, centrándose en la enemistad de Charles / Erik, una película que perfectamente podría haber ocurrido viendo todo lo que ha cambiado desde el final de FC y el inicio de DoFP, contado muy por encima en esta que nos ocupa. Casi parece que Fox haya decidido saltarse una película, considerando que FC fue suficiente para establecer los nuevos personajes, queriendo pasar rápido al crossover. Un poco como DC con Batman v Superman, aunque no tan exagerado.

Dejándonos de lo que pudo haber sido y no, vamos a centrarnos en lo positivo y es que, a pesar de todo, DoFP es una buena película. Sufre de una cierta inconsistencia, con un guión que cambia de protagonista tantas veces (Lobezno, Charles, Mística, Magento…) que hace difícil sacar algo concreto al final de la película, aunque eso también es positivo en una película tan coral. Eso, junto a ciertas incongruencias menores y paradojas temporales hacen que uno se cuestione lo que ve en pantalla demasiadas veces, y desgraciadamente, un servidor por lo menos, acabó sintiéndose un mero espectador en el masivo clímax final, que también por inverosímil, resultó más artificioso de lo que me gustaría.

Leyéndome ahora, puede que sea yo el que se pasa de exigente. Si obviamos lo anterior, solo queda lo bueno. Pocas veces nos da Hollywood megaproducciones tan inteligentes y bien rodadas. El tema y tono de la película es oscuro, pero constantes toques de humor aligeran el ritmo sin entorpecer el argumento. La acción es espectacular y en ocasiones masiva, pero nunca cargante. Peter Dinklage podría haber estado más exprimido, aunque eso podría haber empeorado el problema que mencioné anteriormente: demasiados personajes, y todos tan interesantes, no llegan a darlo todo. Se me antoja necesaria una película más “intimista” para acabar de definir los personajes, algo que no parece estar en los planes de Fox. Es sin duda interesante el futuro de la saga, que gracias a DoFP vuelve a ser de primer orden, aunque sea a base de cargarse todo lo anterior. Y eso también duele.


Porque, de una forma similar a lo que hizo el reboot de Star Trek, todo lo acontecido en la trilogía original y los spin-offs de Lobezno no existe. O sea, que el futuro en el que despierta Logan al final de la película está cimentado en experiencias que, al igual que Marty McFly al final de Regreso al Futuro, no recuerda. Toda secuela posterior a ese punto trataría sobre un Logan amnésico, como no, en un mundo aparentemente perfecto pero que desconoce (The Wolverine 2, o 3, o qué se yo, 2017). A la vez, toda secuela anterior a ese punto debe tener en cuenta esto, con lo que quita un poco de emoción al saber que, sea lo que sea lo que pase en X-Men Apocalypse (2016), no será tan grave pues en el futuro todos parecen muy felices. Un lío importante, vamos, que habrá que ver como lo maneja Fox en todas las películas que queden, que apuesto no serán pocas. Desde luego, hype no nos falta, aunque sea por un poco de trampa.

domingo, 1 de junio de 2014

2014/10: Godzilla



Es difícil no salir decepcionado del Godzilla de Gareth Edwards basándose en las desorbitadas expectativas que se generalizaron tras el primer trailer.  Este reboot no marca un antes y un después en el género, pero quienes esperaban eso deberían dejar de preocuparse por aspiraciones absurdas y disfrutar de lo que tienen delante. Godzilla es una película imperfecta, sí, pero es un palomiteo muy solvente que no dejará a ningún fan del kaiju eiga indiferente.

Inesperadamente, la primera cosa que me vino a la cabeza mientras veía este Godzilla fue la versión de La Guerra de los Mundos de Spielberg. Son varios los aspectos que ambas tienen en común. Lo más importante, una dirección con muchísimo ritmo, muy concisa y directa. No se va por las ramas con tramas o personajes secundarios que no llevan a ningún lado: si no es importante para la trama, no le presta atención. Esto es bueno y malo a la vez. Bueno, porque hace que una película de dos horas se pase muy rápido, malo,  porque hace que una película de dos horas se pase demasiado rápido. Hay varios momentos realmente buenos que, o por falta de interés o de presupuesto (o ambas) se tratan muy por encima. Más grave aún, el monstruo del título aparece casi como invitado. Lo peor no es que salga poco, sino que el propio guión le deja muy de lado para favorecer a los MUTOs, la enésima reencarnación del monstruo de Cloverfield.

Eso sí, cuando por fin sale, hace honor a su nombre. Ciertamente, las críticas y reseñas no hacen honor a su enormidad. Y como Smaug en su Desolación, una sola criatura justifica de sobra el precio de la entrada. Cuanto menos se sepa del monstruo en cuestión antes de ver la película mejor. En este sentido, una sabia, aunque también tramposa campaña promocional ha sabido guardar la sorpresa, aunque a costa de hacernos creer que todo gira en torno a Gojira. Cuestión de gustos, aunque probablemente una película en la que Godzilla, este Godzilla, fuera la única estrella, habría contentado más. Lo que sí es destacable es una buena mano de Edwards en todo lo que no son monstruos. Al igual que en la mencionada Guerra de los Mundos, todos los acontecimientos de la película se ven a ras de suelo, a través de los ojos de la típica familia americana protagonista. No es que vaya a ganar un Oscar, y el guión está lleno de incongruencias (no demasiado graves), pero de la talla más que de sobra.


Pero no quiero juzgar el producto final cuando sus virtudes pesan mucho más que sus fallos.  A costa de realizar una película más compacta y atractiva a todo el mundo, Edwards evita mojarse demasiado, lo cual podría haber beneficiado o perjudicado el conjunto. Su Godzilla va sobre seguro, un entretenimiento muy correcto que cumple de sobra su  objetivo. No es la película que esperaba, pero es más que suficiente y me deja muy satisfecho. Y ojalá solo sea el comienzo.

viernes, 23 de mayo de 2014

2014/9: Capitán América: El Soldado de Invierno

Guau. Con El Soldado de Invierno, Marvel Studios continúa con su espectacular racha de éxitos, tanto en taquilla como en crítica, y vuelve a demostrar la madurez que ha alcanzado en género con el paso de los años. Sería muy fácil atribuir este hecho a Nolan, pero si TWS destaca por su realismo no es por ocultar toda la diversión y los colores y el buen rollo (EJEM EJEM MOS EJEM), sino por dibujar los personajes y la historia de forma creíble, donde no todo es blanco y negro. TWS ya no es una película de superhéroes, sino de espías, de agentes y conspiraciones. Prueba de ello es que en la mejor escena de acción de la película nadie esté disfrazado.

Quizás a TWS le falte esa chispa de epicidad que intentan (y no siempre consiguen) el resto de películas superheroicas. Tampoco todo tiene que ser épico. El Capitán América no es un personaje divertido, ni tiene motivos para serlo. El enfoque que se le da en esta película, muy en la línea de las viñetas de Ed Brubaker donde naciera El Soldado de Invierno hace diez años, es la más acertada. La sensación de “pez fuera del agua” de Los Vengadores no dura demasiado, porque enseguida nos veremos envueltos en una conspiración con un curioso fin. A partir de entonces la trama avanza sin demasiadas sorpresas, pero encumbrada indiscutiblemente por unas espectaculares escenas de acción que ponen en evidencia el “efectismo” digital de sus hermanos al reducir el uso del CGI al mínimo y favorecer las coreografías y las acrobacias. Son estos los puntos álgidos de una película que, sin la chispa que puedan tener Iron Man o Los Vengadores, consigue estar a la altura con un guión coherente y una muy cuidada puesta en escena.


Si hay algo que se le puede achacar, es que algunos personajes no están lo suficientemente bien explotados, sobre todo el personaje del subtítulo de la película. Y aunque tendremos Winter Soldier para rato (el contrato del actor comprende ¡nueve! películas), en esta aventura entra casi de invitado, igual que un Halcón un tanto desubicado, como lo estuvo Scarlett Johanssonn en Iron Man 2. Pero, qué importara eso. Sus personajes molan demasiado, y para eso están estas películas. 

jueves, 1 de mayo de 2014

2014/8: The Amazing Spider-Man 2

La nueva entrega del innecesario reboot enmienda en parte los errores de la sosísima The Amazing Spider-Man, pero sigue sin ofrecer nada que le haga sobresalir frente a la racha de éxitos que acumulan sus competidoras Fox y Marvel Studios. Como en la primera ocasión, la frescura y la química de la pareja protagonista soportan casi todo el peso de la película cuando ni la acción ni el villano dan la talla. Y si ya tuvimos un villano nefasto la última vez, que se perdonaba porque en el fondo era un “Spider-Man Begins”, para esta ocasión esperábamos un villano en condiciones. Si “Amazing Spider-Man 2: El Poder de Electro” tiene un villano destacable, desde luego no es el del título. El Electro de Jamie Foxx es irrisorio, casi autoparódico, cuyo posterior desarrollo nunca llega a funcionar al cargar con uno de los orígenes más absurdos (en el mal sentido) que recuerdo. Nunca sé cuando tengo que tomármelo en serio y cuando tenerle respeto, y aunque es vistoso, ni siquiera en las escenas de acción destaca demasiado.

Para mayor sorpresa, y lo que salva a la película del desastre, es el “tapado”, el Harry Osborn de DeHaan. Sin llegar a aparecer como Duende Verde hasta el final, su transformación de sufrido amigo emo-hipster de Peter a villano es interesante, con algunas licencias pero muy bien llevada en general. Solo espero que en futuras entregas den a este personaje el protagonismo que merece, porque en esta película se come la pantalla, sobre todo en comparación con Electro. De hecho, la película mejoraría enormemente si este fuera el único villano, con su correspondiente aumento de tiempo de pantalla. Y acción, claro. Porque el Duende solo aparece en una brevísima escena final la cual lleva al tan anticipado momento cumbre. Que es, sin duda, lo mejor de la película, y podría haber sido mucho mejor con un mayor desarrollo del personaje de Harry, que de más sentido a su acto final.

Si bien la película es disfrutable, flaquea en demasiados puntos como para ignorarlos. De la primera entrega viene con el lastre del misterio de la muerte de sus padres, cosa que prometieron revelar en esa película y no hicieron. Lo dejaron para esta, cuando el interés ya ha desaparecido y solo entorpece el ritmo.

Pero lo peor de la película, con independencia de quien sea el villano, es la acción. Y si antes venía alabando la monstruosa acción de El Soldado de Invierno, en este caso todo lo contrario. Me preocupa que, con honrosas excepciones como la del Capi, a los directores actuales se les haya olvidado rodar acción de verdad, la de especialistas, cartón piedra, maquetas y explosiones controladas. De la escasa acción que hay en la película, toda sufre de un excesivo abuso de CGI, que al igual que pasaba con Man of Steel, me hace preguntarme si estoy delante de una película o una secuencia Quick Time Event de un videojuego. Y no me sirve la escusa de que es un superhéroes demasiado complejo como para darle vida sin usar CGI: ahí tenemos la trilogía de Raimi para atestiguar que no es cuestión del personaje, sino de los técnicos. La mayoría de la “espectacular” acción consiste en zarandear los muñecos digitales de Spider-Man y Electro en largos (y falsos) planos donde absolutamente ningún elemento parece real, y por tanto susceptible de provocar alguna emoción más allá que observar de los efectos especiales. Efectos que muchas ocasiones son mediocres, como esas horribles explosiones CGI que ahora están en todas partes.

Todo este problema con la acción puede parecer exagerado, pero es un síntoma real del Hollywood de los últimos cinco años. Intentan tapar la falta de originalidad y/o habilidad a la hora de rodar escenas con especialistas que recurren a un CGI muchas veces mediocre para escudarse y salir del paso. Una buena prueba de ello también se encuentra en esta película: si en sus enfrentamientos contra Electro mueven la cámara y las personajes en acrobacias imposibles con una fluidez exquisita (aunque muy lejos de resultar emocionante), en la pelea del prólogo, entre dos personajes sin superpoderes, la cámara empieza a agitarse a lo loco sin ninguna justificación argumental, en un pobrísimo intento de dar dinamismo a la pelea que solo provoca dolor de cabeza.

El mayor problema de la película es que se siente como un capítulo de transición hasta la siguiente entrega y los sucesivos spin-offs, donde, una vez establecido el personaje, puedan desarrollar villanos a la altura. Por eso busca cerrar todas la subtramas abiertas en la anterior película, y al igual que pasó en Spider-Man 3, demasiado contenido entorpece el ritmo y desarrollo natural de la trama, que adolece a la cohesión de la película con una introducción, nudo y desenlace demasiado difusos. Nada de esto es demasiado grave: es mucho más disfrutable que la primera entrega, y su clímax, anunciado y spoileado de mil maneras diferentes por la campaña promocional más desastrosa en mucho tiempo, compensa de sobra su irregular precedente. Comentar es entrar en terreno de Spoiler (no sé si lo sigue siendo a estas alturas), pero basta decir que es lo suficientemente genial como para perdonar todos los fallos que presenta esta aun joven franqucia y tener una visión optimista para futuras entregas.


miércoles, 16 de abril de 2014

2014/7: La Lego Película

Suena raro viniendo de una película basada en una marca registrada, pero La Lego Película es la película de animación más fascinante en años. Pero es que Lego hace mucho que dejó de ser una simple marca de juguetes. Para todos los que de niños (y de no tan niños) jugaron con Legos esta película se disfruta de una forma especial, pero no es exclusivo: es una oda a la inocencia y la imaginación que parece perderse al cumplir los doce años, a la vez que un claro homenaje al fenómeno fan de pequeñas producciones stop-motion que se expandió especialmente con la llegada de Internet (entre los que me incluyo)

Todo es fabuloso en La Lego Película. El guión pasa por todos los tópicos imaginables y a la vez se ríe de cada uno de ellos saltando de gag en gag a un ritmo frenético y casi agotador, pero el esfuerzo merece la pena. Visualmente es una delicia inimaginable hace no tantos años, apostando por ese stop-motion que no es stop-motion pero no nos importa. Hubiera sido muy interesante que La Lego Película estuviera hecha con Legos de verdad, pero a cambio tenemos persecuciones que parecen remakes de los miles de fan films que hay en YouTube (aunque con trampa).


Si La Lego Película se planteó primeramente como un comercial largo para vender juguetes, que no lo descarto, estaríamos ante el mejor anuncio de la historia. La historia, los gags y la moraleja los hemos visto mil veces, pero nunca de esta forma. Por debajo del apabullante despliegue de efectos especiales queda patente el inmenso amor y esfuerzo de sus creadores puesto sobre todos los aspectos de esta película. Probablemente, de las mejores comedias que veamos este año. En nuestra mano está recordárselo a todo el mundo dentro de ocho meses.

Por cierto, ahí lo tenéis...