miércoles, 3 de septiembre de 2014

2014/15: Transformers: Age of extinction



Por dónde empezar…
Quizás por el hecho de la mera existencia de esta película. Transformers CUATRO. Ya hay cuatro de estas películas, y a cada cual más estruendosa. Seamos sinceros: si no eres un fan de la destrucción masiva,  del humor burdo y estúpido y de las chicas guapas y florero, no sé por qué te molestas en leer esto. A no ser que seas un hater.

Pero lo cierto es que el cambio de aires le ha sentado bien a la saga. No soy el mayor despotricador de Shia LaBeouf, de hecho me gustaba su papel en la saga, pero Whalberg consigue una presencia mucho más potente. El resto de personajes dan un poco igual: la chica Nicola Peltz está muy buena y eso es lo que cuenta, el novio Jack Reynor no molesta mucho, Kelsey Grammer y Titus Welliver molan bastante como villanos, y siempre querremos a Stanley Tucci, haga lo que haga.
Villanos, sí. Porque si no era suficiente con meter a dos malos robots, también hay villanos humanos, y una complicada conspiración entre humanos y humanos, humanos y robots, humanos y otros robots, humanos y otros robots muy cutres, humanos y chinos, robots y robots y robots y dinosaurios. Todo lo que haga falta para llenar los siete minutos extra que cada nueva secuela de Transformers mete para poder presumir de la coletilla “bigger, better, stronger” en las promos.

Y aunque guión, personajes, acción, todo ha alcanzado una notable madurez respecto a las primeras entrega, esta acumulación es lo que puede matar a la saga. Uno pierde el hilo de todas las vueltas que da el guión, las escenas de acción se hacen cansinas no por falta de espectacularidad, sino por reiterativas. A la explosión número 113 uno ya se empieza a aburrir. Por lo menos con hambre no deja.

De todas formas, voy a acabar defendiendo a Bay. A la peli le han linchado a gusto, y honestamente, no lo entiendo. Coge la fórmula de la saga, de dudosa calidad, sí, pero atractiva para una gran parte del público, y la refina con tramas más coherentes, personajes más interesantes y acción mejor rodada, hasta el punto de saturar al fan más acérrimo. O sea, que al final la experiencia es agotadora, pero en gran parte porque Bay lo ha hecho tan “bien” que no ha sabido donde parar. El que escribe es uno de esos fans que analizan con lupa cada nuevo detalle que sale sobre la saga, así que quizás mi opinión no sea extrapolable a la mayoría de público…

En definitiva: esta nueva entrega me ha molado. Es un soplo de aire fresco en cuanto a personajes y trama que funciona la mayor parte del tiempo, excepto por las incoherencias argumentales ENORMES típicas de estas pelis, pero que las perdonamos porque suelen desembocar en explosiones enormes. O en este caso, DINOBOTS. No tiene ABSOLUTAMENTE NINGÚN SENTIDO su aparición, pero bueno, molan un montón. Salen poquito y solo al final, pero hacen trastadas suficientes como saturar aún más el ya sobrecargado clímax final, y dejar suculentas puertas abiertas para las secuelas. Si es que, en el fondo me encuentro en un aprieto, porque como buen cineástico gafapasta, me veo obligado a criticar el gigantesco despropósito que es este pajote de tres horas de Michael Bay, pero por el otro, celebro cada coche que sale por los aires, igual que lo hacía hace siete años un chavalín flipado con las explosiones que aun no había visto The Dark Knight.


Mención aparte merece la propaganda China en esta película. Sí, como lo oís. Con una presencia mínima del ejército en esta entrega (gracias a Dios, ya no hace falta ganarse al público yankee), Bay va a por el Chino, con planos súper random en medio de la batalla final de tropas Chinas movilizándose y cazas dándose vueltas por el fondo, que no hacen nada, pero eh, qué majos los Chinos ayudando a los buenos. Como en Iron Man 3, vamos. Que ni mejora ni empeora a la película, pero no deja de ser curioso. 

viernes, 29 de agosto de 2014

2014/14: Ocho Apellidos Vascos


¿Qué puedo decir de la película española más taquillera de todos los tiempos? Escribir esto me pone en un aprieto, porque es una película que disfruté, lo admito, pero que tiene muchas limitaciones. Y su éxito desmedido, en mi opinión, la pierde.

Vamos a ver. En primer lugar, es cero original. Parece el remake español de Bienvenidos al Norte, lo cual no es necesariamente malo, claro. El problema es que el rollo “chico se hace pasar por otra persona para provocar una buena impresión” está gastado desde hace mucho tiempo. Que si es para un capítulo de media hora de una sitcom bueno, pero una hora y media de eso se hace muy cuesta arriba. Porque esa es otra. La primera mitad tiene un buen pase, pero hacia la segunda mitad se vuelve de un cansino insufrible, un  tedioso “que sí que no” que además no es divertido, porque es el momento en el que toda comedia con aspiraciones comerciales aparca las bromas para meter drama con calzador, para luego poder tener un final súper emotivo y súper bonito y súper artificial.  Lo cual es aún más extraño, ya que se supone que esto es humor absurdo, más propio de un sketch de alguna serie de televisión española de comedia la cual nombraría pero no puedo porque no las conozco porque salvo excepciones todas me dan un sida tremendo.


Aunque reírse, uno se ríe. Y bueno, eso es lo que importa, ¿no? Aunque la mayoría de las veces sea por lo absurdo y lo imposible de la situación, más que por el propio ingenio de estas. Pero eh, que es solo una comedia, para pasar un rato más o menos entretenido y reírse un poco de los tópicos más tópicos. ¿Qué tiene de malo? Nada en concreto. Igual que pasa con los planos personajes de esta película, son prejuicios hacia una película de muy cortas aspiraciones que ha hecho una cantidad de taquilla descomunal. Comprensible porque sus atractivos protagonistas y sus chistes fáciles son un gran gancho para el público, pero difícilmente merecido para una película de una factura muy pobre, con un guión que parece que se escribe sobre la marcha y con desgana, y que juega sobre un terreno muy delicado sin demasiada maña. Al menos se ríe de sí misma y se deja ver. Pero si esto es lo máximo a lo que aspiramos, menuda decepción.

lunes, 25 de agosto de 2014

2014/13: Las Dos Caras de Enero


Las dos caras de enero es un modesto thriller que ha pasado muy desapercibida por la taquilla y ciertamente, no me sorprende. Tampoco es una película imprescindible, pero sí merecía un poco más de atención. La narración es muy directa y eficaz, y la pareja protagonista, Viggo Mortensen y Oscar Isaac, llevan a cabo un duelo interpretativo muy interesante.  No va a cambiar la vida a nadie, pero son 96 minutos muy entretenidos, y técnicamente, tanto la fotografía como la banda sonora de Alberto Iglesias, es preciosa.

lunes, 21 de julio de 2014

2014/12: El Amanecer del Planeta de los Simios



No sería justo comparar El Origen con El Amanecer porque conceptualmente son dos películas muy distintas. Sin embargo, permitirme hacer una distinción más allá del argumento de cada película. Donde El Origen era una película original, atrevida, relativamente pequeña pero muy emocionante, su secuela gana en espectacularidad (obviamente) y emoción, todo para tirarlo por la borda en su segunda mitad.

La primera hora de la película avecina un conflicto entre humanos y simios que realmente nadie quiere, pero es inevitable, con dos bandos inclasificables en ningún extremo. Le tocaría al espectador decidir a cuál apoyar, si es que puede decidirse. Esto provocaría una tensión constante y situaciones que pondrían a los personajes al límite moral y físicamente. Una escalada de tensión que se diluye a la mitad de la peli, con el establecimiento claro de dos villanos simios y humanos. Un giro que en su mayor parte está bien dirigido y se siente natural, pero que da al traste toda posibilidad de ese conflicto gris que tan interesante que podría haber sido. Al final, todo se reduce a un artificio de dimensiones colosales, pero un artificio al fin y al cabo, de los de apagar el cerebro y ver explosiones. Es algo que molesta especialmente en una película tan globalmente aclamada como esta, y con tanto potencia. Así que al final, nos quedamos con un blockbuster genérico, con malos y buenos distinguibles para un niño de seis años.

Una gran oportunidad perdida que, eso sí, es un espectáculo de órdago. Los simios alcanzan un nuevo tope de magnificencia con un realismo que asusta. Todo parece que Andy Serkis seguirá ninguneado por la Academia, pero no creo que le importe: tiene todo el apoyo de crítica y público y un talento interpretativo que lo colocan como una de las revelaciones del nuevo Hollywood. Un lastre, eso sí, es verlo doblado, evitarlo si podéis.

Los simios son sin duda el punto más fuerte de la película, el día que consigan ser los protagonistas absolutos vamos a estar ante una función colosal. Mientras tanto, comparten plano con unos humanos que, sorprendentemente, están a la altura de las circunstancias. Bueno, todos menos Dreyfus, Dios Santo, qué desastre su personaje. No sé que me duele más, si ver a un personaje con tanto potencial desaprovechado así, o que ese personaje sea el gran Gary Oldman.

En resumen, una decepción considerable este Amanecer, más por lo que no hace que por lo que hace mal, porque mal, lo que se dice mal, no hay demasiado. Nada que no pueda mejorarse en la próxima entrega, que esperaré como agua de mayo, eso sí. Porque, a pesar de todo, casi cincuenta años después El Planeta de los Simios es una de las franquicias más interesantes y con más futuro actualmente.







Por otra parte, vemos a un chimpancé sádico montado en caballo con dos metralletas en cada mano saltando por encima de un tanque en llamas. Sí, olvidad lo que he dicho, compráis el bol de palomitas más grande que haya y disfrutad. Solo no penséis mucho a la salida, ¿vale?

lunes, 7 de julio de 2014

2014/11: X-Men Days of Future Past


He de decir que Days of Future Past no me ha entusiasmado como lo hizo First Class. Su principal problema es que, al ser una película tan enorme, con tantos personajes, subtramas y subtemas, es difícil anclarse a alguno en particular. Yo soy de los que hubiera preferido una secuela directa de FC, centrándose en la enemistad de Charles / Erik, una película que perfectamente podría haber ocurrido viendo todo lo que ha cambiado desde el final de FC y el inicio de DoFP, contado muy por encima en esta que nos ocupa. Casi parece que Fox haya decidido saltarse una película, considerando que FC fue suficiente para establecer los nuevos personajes, queriendo pasar rápido al crossover. Un poco como DC con Batman v Superman, aunque no tan exagerado.

Dejándonos de lo que pudo haber sido y no, vamos a centrarnos en lo positivo y es que, a pesar de todo, DoFP es una buena película. Sufre de una cierta inconsistencia, con un guión que cambia de protagonista tantas veces (Lobezno, Charles, Mística, Magento…) que hace difícil sacar algo concreto al final de la película, aunque eso también es positivo en una película tan coral. Eso, junto a ciertas incongruencias menores y paradojas temporales hacen que uno se cuestione lo que ve en pantalla demasiadas veces, y desgraciadamente, un servidor por lo menos, acabó sintiéndose un mero espectador en el masivo clímax final, que también por inverosímil, resultó más artificioso de lo que me gustaría.

Leyéndome ahora, puede que sea yo el que se pasa de exigente. Si obviamos lo anterior, solo queda lo bueno. Pocas veces nos da Hollywood megaproducciones tan inteligentes y bien rodadas. El tema y tono de la película es oscuro, pero constantes toques de humor aligeran el ritmo sin entorpecer el argumento. La acción es espectacular y en ocasiones masiva, pero nunca cargante. Peter Dinklage podría haber estado más exprimido, aunque eso podría haber empeorado el problema que mencioné anteriormente: demasiados personajes, y todos tan interesantes, no llegan a darlo todo. Se me antoja necesaria una película más “intimista” para acabar de definir los personajes, algo que no parece estar en los planes de Fox. Es sin duda interesante el futuro de la saga, que gracias a DoFP vuelve a ser de primer orden, aunque sea a base de cargarse todo lo anterior. Y eso también duele.


Porque, de una forma similar a lo que hizo el reboot de Star Trek, todo lo acontecido en la trilogía original y los spin-offs de Lobezno no existe. O sea, que el futuro en el que despierta Logan al final de la película está cimentado en experiencias que, al igual que Marty McFly al final de Regreso al Futuro, no recuerda. Toda secuela posterior a ese punto trataría sobre un Logan amnésico, como no, en un mundo aparentemente perfecto pero que desconoce (The Wolverine 2, o 3, o qué se yo, 2017). A la vez, toda secuela anterior a ese punto debe tener en cuenta esto, con lo que quita un poco de emoción al saber que, sea lo que sea lo que pase en X-Men Apocalypse (2016), no será tan grave pues en el futuro todos parecen muy felices. Un lío importante, vamos, que habrá que ver como lo maneja Fox en todas las películas que queden, que apuesto no serán pocas. Desde luego, hype no nos falta, aunque sea por un poco de trampa.

domingo, 1 de junio de 2014

2014/10: Godzilla



Es difícil no salir decepcionado del Godzilla de Gareth Edwards basándose en las desorbitadas expectativas que se generalizaron tras el primer trailer.  Este reboot no marca un antes y un después en el género, pero quienes esperaban eso deberían dejar de preocuparse por aspiraciones absurdas y disfrutar de lo que tienen delante. Godzilla es una película imperfecta, sí, pero es un palomiteo muy solvente que no dejará a ningún fan del kaiju eiga indiferente.

Inesperadamente, la primera cosa que me vino a la cabeza mientras veía este Godzilla fue la versión de La Guerra de los Mundos de Spielberg. Son varios los aspectos que ambas tienen en común. Lo más importante, una dirección con muchísimo ritmo, muy concisa y directa. No se va por las ramas con tramas o personajes secundarios que no llevan a ningún lado: si no es importante para la trama, no le presta atención. Esto es bueno y malo a la vez. Bueno, porque hace que una película de dos horas se pase muy rápido, malo,  porque hace que una película de dos horas se pase demasiado rápido. Hay varios momentos realmente buenos que, o por falta de interés o de presupuesto (o ambas) se tratan muy por encima. Más grave aún, el monstruo del título aparece casi como invitado. Lo peor no es que salga poco, sino que el propio guión le deja muy de lado para favorecer a los MUTOs, la enésima reencarnación del monstruo de Cloverfield.

Eso sí, cuando por fin sale, hace honor a su nombre. Ciertamente, las críticas y reseñas no hacen honor a su enormidad. Y como Smaug en su Desolación, una sola criatura justifica de sobra el precio de la entrada. Cuanto menos se sepa del monstruo en cuestión antes de ver la película mejor. En este sentido, una sabia, aunque también tramposa campaña promocional ha sabido guardar la sorpresa, aunque a costa de hacernos creer que todo gira en torno a Gojira. Cuestión de gustos, aunque probablemente una película en la que Godzilla, este Godzilla, fuera la única estrella, habría contentado más. Lo que sí es destacable es una buena mano de Edwards en todo lo que no son monstruos. Al igual que en la mencionada Guerra de los Mundos, todos los acontecimientos de la película se ven a ras de suelo, a través de los ojos de la típica familia americana protagonista. No es que vaya a ganar un Oscar, y el guión está lleno de incongruencias (no demasiado graves), pero de la talla más que de sobra.


Pero no quiero juzgar el producto final cuando sus virtudes pesan mucho más que sus fallos.  A costa de realizar una película más compacta y atractiva a todo el mundo, Edwards evita mojarse demasiado, lo cual podría haber beneficiado o perjudicado el conjunto. Su Godzilla va sobre seguro, un entretenimiento muy correcto que cumple de sobra su  objetivo. No es la película que esperaba, pero es más que suficiente y me deja muy satisfecho. Y ojalá solo sea el comienzo.